CANTAR DE GESTA DEL MÍO CID, HISTORIA DE NUESTRA LITERATURA.
Hoy en mi blog quiero presentaros la obra...CANTAR DE GESTA DEL MÍO CID, sin duda una de las mejores obras de nuestra literatura clásica.
El cantar de gesta llamado "Cantar de Mio Cid" es la primera obra narrativa extensa de la literatura española en una lengua romance. Relata hazañas heroicas inspiradas libremente en los últimos años de la vida del caballero castellano Don Rodrigo Díaz de Vivar.
El poema está escrito en castellano medieval y compuesto alrededor del año 1200 (fechas post quem y ante quem: 1195-1207). Se desconoce el título original, aunque probablemente se llamaría gesta o cantar, términos con los que el autor describe su obra en los versos 1.085 y 2.276, respectivamente.
El Cantar de Mio Cid trata el tema del honor, un valor de gran importancia para la gente de la época. La necesidad de recuperar la honra perdida es lo que da impulso a las hazañas acometidas por el héroe.
El poema se inicia con el destierro del Cid, primer motivo de deshonra, tras una acusación de robo. Este deshonor supone también el ser desposeído de sus heredades o posesiones en Vivar y privado de la patria potestad de su familia.
Tras conseguir la conquista de Valencia, gracias a su prudencia y astucia, el héroe consigue el perdón real y una nueva heredad, el señorío sobre Valencia. Para ratificar su nuevo estatus de señor de vasallos, se conciertan las bodas de sus hijas con linajes del mayor prestigio como son los infantes de Carrión.
El destino, sin embargo, es imprevisible y transforma este momento de felicidad en una nueva caída de la honra del Cid, debido al ultraje de los infantes a las hijas del Cid, que son vejadas, malheridas y abandonadas en el robledal de Corpes, hecho que supone según el derecho medieval el repudio de facto de estas por parte de los de Carrión.
Por ello el Cid alega la nulidad de los matrimonios en un juicio presidido por el rey, en el que los infantes de Carrión queden infamados públicamente y apartados de los privilegios que antes detentaban como miembros del séquito real. Por el contrario, las hijas del Cid conciertan matrimonios con reyes de España, llegando al máximo ascenso social.
¿Cuál es el origen real del nombre de El Cid Campeador?
En el caso de 'el Cid', parece contrastado que se trata de un apodo que debe su origen a la adaptación de una palabra árabe 'sidi' o 'sid' y que su significado sería el de 'señor'. Dicho tratamiento era habitual en los señores de ciertas regiones que dependían de un monarca, así como también de los gobernadores de provincias de los almorávides.
EL MANUSCRITO Y SU AUTORÍA
Aunque se trate de una obra anónima, el análisis del texto conservado demuestra que pertenece a un autor culto, con conocimientos precisos del derecho vigente a fines del siglo XII y principios del XIII, y que conocía la zona aledaña a Burgos. Se han acumulado diversas teorías sobre su identidad: se ha hablado de un juglar de Medinaceli y de otro de San Esteban de Gormaz, de un poeta de los valles del Jiloca o Jalón y hasta de Jerónimo de Périgord.
Existe un ejemplar único que actualmente se encuentra en la Biblioteca Nacional en Madrid. Se trata de un tomo de 74 hojas de pergamino grueso, al que le faltan tres, una al inicio y dos entre las hojas 47, 48 y 69, 70. Otras 2 hojas le sirven de guardas. En muchas de sus hojas hay manchas, debidas a los reactivos utilizados ya desde el siglo XVI para leer lo que, en principio, había empalidecido. La encuadernación del tomo es del siglo XV. Está hecha en tabla forrada de badana y con orlas estampadas.
POR QUÉ ES UN CANTAR Y CÓMO ESTÁ ESCRITO
El concepto de cantar de gesta se utiliza para nombrar a una clase de texto épico que, en la Edad Media, se usaba para narrar las aventuras de un héroe. Estas obras permitían la representación y la difusión de los modelos de una cultura o de un pueblo.
Los cantares de gesta son poemas de gran extensión que tienen a un personaje mitológico o histórico como protagonista.
Consta de 3.735 versos anisosilábicos, aunque predominan los de catorce a dieciséis sílabas métricas, divididos en dos hemistiquios separados por cesura. La longitud de cada hemistiquio es normalmente de tres a once sílabas, y se considera unidad mínima de la prosodia del Cantar.
El Poema se divide en tres partes o cantares: Cantar del destierro, Cantar de las bodas y Cantar de la afrenta de Corpes.
A continuación os dejo un ejemplo de unos versos para que veáis su métrica.
CANTAR 1º El Cid deja sus casas y tierras
De los sus ojos tan fuertemente llorando,
volvía la cabeza, se las quedaba mirando:
vio puertas abiertas, postigos sin candados,
y las perchas vacías, sin pieles y sin mantos,
o sin halcones, o sin azores mudados.
Suspiró mío Cid, que se sentía muy preocupado;
habló mío Cid, bien y muy mesurado:
"gracias doy, señor padre, que estás en lo alto,
esto me han urdido mis enemigos malos."
El cantar del Mio Cid está dividido en tres partes:
- El Cantar del destierro. Habla sobre el exilio y las batallas heroicas que realizó el protagonista frente a los moros.
- El Cantar de las bodas. Cuenta la historia de la fallida boda de las hijas del Cid con los infantes de Carrión. También hay una parte sobre la batalla de Jérica y la conquista de Valencia.
- Cantar de la afrenta de Corpes. En este caso la historia se centra en la ofensa que las hijas del Cid sufren y la vindicación del burgalés contra los infantes de Carrión.
Los epítetos más usados en el cantar del mío Cid son: Campeador, mío Cid, noble barba tan crecido, el buen nacido, el que en buena hora ciñó espada y el que en buena hora nació.
El juglar utiliza varios recursos artísticos para captar la atención de los oyentes, tales como:
- Llamadas de atención al público para captar su atención.
- “Captatio benevolentiae”, un tópico literario típico de la Edad media, es decir, conseguir la benevolencia del público mostrando, por ejemplo, una falsa modestia.
– Gesticulación e imitación de voces.
– Adverbios de presencia (“Aquí veis al héroe”) y referencias visuales (“Veréis moros y cristianos”).
– Repeticiones que facilitan la memorización y la recitación, tanto del juglar como del público presente.
- Predominan las oraciones simples y coordinadas, porque son más fáciles de recordar y permitan improvisar mientras se recita.
- Se usa el presente de indicativo para hacer más cercana la historia a los presentes.
- Al final, se pide la soldada, es decir, un dinero por la actuación.
El personaje histórico que inspiró la leyenda, Rodrigo Díaz de Vivar nació en el pueblo de Vivar (Burgos) hacia 1043 e inició su vida de caballero a finales del reinado de Fernando I. Estuvo al servicio de uno de los hijos del monarca - Sancho II rey de León y después de su muerte a Alfonso VI. Se casa con la noble leonesa Jimena Díaz, hija del conde de Oviedo, quien descendía de los reyes leoneses. En 1081 sale exiliado tras una falsa acusación de robo y se ofrece al servicio de los reyes musulmanes de Zaragoza. En 1088 vuelve del exilio a Castilla para derrotar más tarde al rey de Aragón y al conde de Barcelona hasta que en 1094 conquista todo un reino convirtiéndose en señor de Valencia.
Muchos de los hechos y hazañas que se le atribuyen al Cid jamás existieron, pero han contribuido a la consagración del mito. El Cid era el héroe que necesitaba la cristiandad hispana de la Edad Media debido al contexto histórico: tiempo de Cruzadas, época de Reconquista y de avances hacia el sur.
Entre los personajes importantes del cantar del mío Cid, están su caballo, llamado "Babieca" y sus dos espadas "Tizón" y "Colada".
El Cid existió realmente y es considerado como el mayor héroe de la Reconquista en la lucha contra los musulmanes invasores, aunque la realidad es que fue más bien un mercenario que incluso luchó de lado de los musulmanes en algunas ocasiones.
LOS PERSONAJES FEMENIMOS
Las mujeres en el “Poema de mío Cid” son prototipos femeninos típicos del Medioevo: son pasivas, raras veces tienen voluntad propia y siempre tienen que obedecer a su señor, marido o padre que sea. Los principales personajes femeninos son:
Doña Jimena. Se casó con El Cid en 1074. Ella fue sobrina segunda del rey Alfonso VI. En el poema del Mio Cid representa la obedencia, paciencia y obligación. Ella cumple con las expectativas para la mujer de un héroe como el Cid. Por ejemplo, cuando ella se queda en el monasterio con sus hijas solo le pide a Dios que le permita volver a ver a su esposo. Ella no se queja del tiempo que pasa antes de volver a reunirse con él.
Doña Elvira y Doña Sol. En realidad sus nombres son Cristina y María, según Menéndez Pidal. Doña Elvira (Cristina) tenía once o doce años y su hermana un año menos cuando se casaron con los Infantes de Carrión. Ellas son hijas ejemplares porque hablan poco y obedecen a sus padres. Ellas no cuestionan la decisión de sus padres, no pelean y tampoco sienten envidia una por la otra. Ellas no hablan más que para aceptar la “voluntad” de su padre de casarlas con los Infantes de Carrión y para pedirle ayuda a su primo en el bosque.
Comentarios
Publicar un comentario